Introducción

Polonia ha sido el único país europeo que luchó – sufriendo derrotas, no rindiéndose nunca – desde el primer hasta el último día de la II Guerra Mundial. El mayor conflicto armado de la historia se inició con la agresión a Polonia en 1939: primero, el 1 de septiembre por parte de Alemania y posteriormente, el 17 de septiembre por parte de la Unión Soviética. En junio de 1941, después de que el III Reich atacara la URSS, ésta pasó a formar parte de la Gran Coalición que, uniendo sus fuerzas, ganó la guerra. Sus líderes decidieron el nuevo reparto del mundo y la forma de Polonia. A pesar de que Polonia estuvo en el bando vencedor y sus soldados lucharon en todos los frentes europeos (y en muchos fuera de Europa), participando en la toma de Berlín, la plena independencia la logró recién en 1989.